Quisqueyanos valientes, alcemos
Nuestro canto con viva emoción;
Y del mundo a la faz ostentemos,
Nuestro invicto glorioso pendón.
Salve el pueblo que intrépido y fuerte
A la guerra, a morir se lanzo,
Cuando en bélico reto de muerte
¡Sus cadenas de esclavo rompió!
Ningún pueblo ser libre merece
Si es esclavo indolente y servil;
Si en su pecho la llama no crece
Que templo el heroísmo viril.
Mas, Quisqueya, la indómita y brava,
Siempre altiva la frente alzara;
Que si fuera mil veces esclava,
Otras tantas ser libre sabrá.
Que si dolo y ardid la expusieron
De un intruso señor al desdén,
Las Carreras, Beller, campos fueron
Que cubiertos de gloria se ven.
Y si pudo inconsulto caudillo
De sus glorias el brillo empanar;
De la guerra se vio en Capotillo
La bandera de fuego ondear.
Y el incendio que atónito deja
De Castilla al soberbio león;
De las playas gloriosas se aleja,
Donde flota el cruzado pendón.